La mayoría de la gente piensa en el mercado como un conjunto de logotipos de empresas: Apple, Tesla, Amazon. Pero existe un mercado más antiguo y profundo al que no le importan los informes trimestrales de resultados ni los tuits de los directores ejecutivos. Le importa la lluvia en Brasil, la guerra en Oriente Medio y la cantidad de oro almacenado en una bóveda en Londres. Este es el mercado de materias primas . Es la materia prima de la economía global, que se negocia en un pozo de volatilidad que le da al mercado de valores una apariencia de cortesía.
Las materias primas no se negocian como acciones. Una acción puede llegar a cero si la empresa quiebra. Las materias primas físicas representan bienes tangibles con una utilidad continua, lo que significa que su dinámica de precios se rige por las limitaciones de la oferta y las necesidades de la demanda, más que por los balances corporativos. Al representar bienes físicos, se rigen por las brutales y tangibles fuerzas de la oferta y la demanda. Su comercialización requiere una mentalidad y estrategias diferentes.
Los tres reyes: metales, energía y agricultura
Los productos básicos generalmente se dividen en tres sectores principales, cada uno con su propia personalidad.
1. Metales preciosos (oro, plata): El comercio del miedo
El oro no es un metal industrial; a menudo se considera una reserva de valor que existe fuera del control de cualquier gobierno. Tiende a responder a la percepción de riesgo, las expectativas de inflación y la fortaleza de las divisas , en particular a las fluctuaciones del dólar estadounidense. Durante períodos de incertidumbre económica o geopolítica, los participantes del mercado suelen aumentar su exposición al oro.
➖ La estrategia : Los inversores en oro observan las tasas de interés reales (tasas de interés menos inflación). Cuando las tasas reales son negativas, el oro rebosa porque mantener efectivo pierde valor. Cuando las tasas reales suben, el oro suele caer porque no paga dividendos.
2. Energía (petróleo crudo, gas natural): el comercio geopolítico
El petróleo es el alma del mundo moderno. Su precio está determinado por un cártel (la OPEP), el crecimiento económico mundial y los conflictos. Su tendencia es positiva, pero puede revertirse drásticamente con un solo titular.
➖ La estrategia : Los operadores de energía están obsesionados con los datos de inventario. Cada semana, los informes muestran la cantidad de petróleo almacenado. Una reducción sorpresiva del inventario puede disparar los precios. Es un juego de choque de oferta contra destrucción de demanda.
3. Agricultura (maíz, soja, trigo): El comercio del clima
Este es el sector más inestable. Una sequía en el Medio Oeste o una inundación en Ucrania pueden disparar los precios de los granos.
➖ La Estrategia : La estacionalidad es la norma. Los granos tienen temporadas de siembra y cosecha. Los precios tienden a ser más bajos en la cosecha (cuando la oferta es mayor) y más altos durante la temporada de crecimiento (cuando existe riesgo climático). Operar con productos agrícolas implica gestionar la exposición al riesgo de suministro causado por el clima.
Futuros: El arma de elección
Se pueden negociar materias primas mediante ETF, pero los profesionales utilizan futuros. Un contrato de futuros es un acuerdo para comprar o vender una cantidad específica de una materia prima en una fecha específica.
Los futuros ofrecen un apalancamiento significativo. Un depósito de margen relativamente pequeño puede controlar una posición nocional mucho mayor. Este apalancamiento es un arma de doble filo. Amplifica tanto las ganancias como las pérdidas, e incluso pequeñas fluctuaciones adversas de precios pueden resultar en pérdidas sustanciales o llamadas de margen .
La clave de los futuros reside en la "estructura temporal". Los contratos de futuros tienen fecha de vencimiento. Si el precio de los contratos de futuros es superior al precio actual, el mercado está en "contango". Si es inferior, está en "backwardation". Estas peculiaridades son importantes porque determinan si se pierde o se gana dinero simplemente manteniendo la posición (el "roll yield").
Estrategia 1: Seguimiento de tendencias (El cazador de “grandes movimientos”)
Las materias primas son famosas por sus tendencias prolongadas y sostenidas. Cuando se produce una escasez de suministro, su solución lleva tiempo. No se puede construir una nueva mina de cobre ni cultivar una nueva cosecha de soja de la noche a la mañana. Esto genera tendencias que pueden durar meses o años.
A los seguidores de tendencias no les importa por qué se mueve el precio. No leen los pronósticos. Solo usan indicadores técnicos como las medias móviles o los canales de Donchian. Si el precio alcanza un nuevo máximo de 20 días, compran. Si alcanza un nuevo mínimo, venden en corto. Aceptan pequeñas pérdidas en mercados volátiles para aprovechar la tendencia dominante que lo paga todo.
Estrategia 2: Trading de spread (la estrategia de valor relativo)
Esto es para el operador que odia el riesgo direccional. En lugar de apostar a que el petróleo subirá, apuesta a que el petróleo superará al gas natural. Compra un contrato de futuros y vende otro.
- El Crack Spread: Compra crudo, vende gasolina. Estás apostando al margen de beneficio de las refinerías de petróleo.
- La relación oro/plata: Compra oro, vende plata. Estás apostando al valor relativo de ambos metales.
Los diferenciales suelen ser menos volátiles que las posiciones direccionales directas. Aíslan relaciones económicas específicas y eliminan el ruido general de "el mercado bajó hoy".
Estrategia 3: Estacionalidad (El juego del calendario)
Las materias primas tienen ritmos. La demanda de gas natural alcanza su pico máximo en invierno (calefacción). La demanda de gasolina alcanza su pico máximo en verano (temporada alta). El gasóleo de calefacción es barato en julio y caro en enero.
Los comerciantes estacionales buscan estos patrones históricos. Compran gas natural en septiembre, anticipando el aumento invernal. Compran maíz a principios de la primavera, anticipando la "prima de riesgo de siembra". No está garantizada (un invierno cálido puede desplomar los precios del gas natural), pero se utilizan para calcular probabilidades, no resultados.
La verificación de la realidad
El trading de materias primas no es para el inversor pasivo. Es una relación que requiere mucho mantenimiento.
- La volatilidad es extrema. Los días con límite al alza o límite a la baja (donde la negociación se detiene porque el precio fluctúa demasiado) son riesgos reales.
- El ciclo de noticias es continuo. Una explosión de un oleoducto en Nigeria o una huelga en Chile ocurren mientras duermes.
- El apalancamiento es letal. El error más común es operar con un volumen excesivo. En futuros, el tamaño de las posiciones y la gestión del margen son fundamentales para gestionar el riesgo de pérdidas.
Las materias primas son la forma más cruda de operar. No hay informes de ganancias que maquillar ni directores ejecutivos que den vueltas a la historia. Solo existe la cruda realidad de cuánto tiene el mundo y cuánto necesita. Es el escenario definitivo para el macrooperador.
Recordatorio final: el riesgo nunca duerme
Atención: Operar es arriesgado. Esto es solo información educativa, no un consejo de inversión.